Amada Francis,
Te extrañará que justamente hoy te escriba de esta manera, me siento algo mal por todo lo ocurrido en nuestras últimas semanas de mi estadía aquí y tal vez no consiga relatar con orden o método mi confusión a mis visiones divididas en sonidos e imágenes por las situaciones y los casos que ya conocemos han ocurrido en ti, en esa etapa que según estás quemando. Llega este otro minuto, pasó a sentirme terrible y no algo mal... Imaginándome en Juan Griego tal cómo recuerdas el lugar, parado y detenido sólo...
Frente al mar en un Domingo de atardecer en donde frente a mis ojos está el Mar el cual se agita llevándose mi Alma transformándose en tempestad al mismo ritmo de mis lágrimas; a mis espaldas se alza un frío inmenso cómo si cayese yo desde lo más alto a lo más profundo en el Pico Bolívar coronado de Nieve pura al borde de un sepulcro que invade mí Delirio... Imagino ahora aquellos que fueron nuestros ensueños del 2009, momentos en los cuales te hice mía por primera vez, en donde un roce tuyo me llevaba tal cómo ahora al cielo más alto de América, en donde escuchar tu voz era y es...
Escuchar la más hermosa sinfonía y el verte y observarte era y es tener el honor de sentirse alumbrado por la luz más grande... Pero... ¿Estarás al final conmigo cuando me vuelva a ver sólo? ¿Estarás conmigo en cada día a día presente y futuro y cerca en los latidos de mí cuerpo en vida y de muerte? Me despido temporalmente...
Quiero que entiendas mis palabras y cada frase, porque las escribe la misma mano que estrechó tu cuerpo en aquellas horas de Amor que has restado día tras día... La misma mano de aquella esperanza y fe... Que estrechó tu mano la cual inspiró en mi la iluminación de mis oscuridades cómo aquel relámpago que incendió mis ganas de correr y saltar frente a la vida, ¿reconoces ahora la letra? Mi Soledad me señala, estoy entre dormido, aún dolido, en silencio, me señala en este momento de Delirio, dudo que sea este un supremo instante de realidad, mi mente se abre más allá, pero al verme morir en Batalla contra un enemigo digo que te dejaría perfecta Gloria de héroe, no moriría miserable cómo casi moría en Mérida detestado por aquel mundo en donde mis traidores contrarios gozaron y rieron mis favores, yo, víctima de inmenso dolor cómo el que he sentido por tu trato actual hacia mí, trato que hoy día entiendo, aun así, dejo para ti ,mis recuerdos, tristezas y lágrimas que no visteis hoy, me parece esto digno de tu grandeza, has estado conmigo en todo momento, tuyos fueron y son mis triunfos pero también mis reveses y tuyos estos pensamientos y mi pena la cual me ahoga.
En mis noches me veías llegar, los perros ladraban, al tiempo fui silencio, luego un error, luego corrección, luego desgraciado de tu puñal porque en él iba tu belleza y tu hermosura, pero no ibas tu porque tu flotabas sobre mi alma, al tiempo apareciste ante mis ojos moribundos con ese hechizo de juventud que hizo que nada me importara sólo tenerte cómo he deseado, pero que aún no lo he logrado, no me entendiste, me miraste este último tiempo y en ti sólo vi fuego, me hablaste y sólo oí volcanes, nunca entendiste mis mensajes ? Me despido amor, temporalmente, todo lo malo debe terminar y debe salir nuestra paz, ilusiones, sonrisas, alegrías, entiende lo que eres para mí, para mi amor, eres mi eternidad, Soy un relámpago de fuerza que te Ama por sobre sus errores.
José Gregorio.
Carta escrita el 24 de Octubre del 2011 a quien en aquel momento fue mi novia, por experiencias ocurridas entre ambos, momentos de decaída combinados con aquellas ganas que tuve de recuperar la felicidad que lamentablemente nunca más llegó porque luego a los cinco meses de dicha carta, ella me dejó.
Colaboración de José Gregorio
Venezuela